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¿Y si el voto hubiese sido voluntario? Un análisis contrafactual de la elección presidencial de 2025

9 enero de 2026 | Vinculación con el Medio

En el contexto de la primera elección presidencial realizada bajo un régimen de voto obligatorio con inscripción automática, el académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, Charles Thraves, propone un ejercicio de análisis contrafactual que permite examinar cómo habrían variado los resultados electorales si se hubiese mantenido el sistema de voto voluntario. A partir del estudio del comportamiento de los llamados “nuevos votantes” —personas que no participaron en elecciones previas con voto voluntario, pero que sí lo hicieron en 2025—, la columna analiza los posibles efectos de este cambio institucional tanto en la primera como en la segunda vuelta presidencial, así como sus implicancias para el desempeño relativo de las candidaturas y los equilibrios políticos posteriores.

¿Y si el voto hubiese sido voluntario?

Para analizar el resultado contrafactual de la reciente elección presidencial si el voto hubiese sido voluntario, es necesario restar los votos provenientes de los llamados “nuevos votantes”, es decir, aquellos electores que participaron en 2025 pero que no lo hicieron en la elección presidencial anterior. Cabe recordar que la abstención en la primera y segunda vuelta de la elección de 2021 fue de 53% y 44%, respectivamente, mientras que en la reciente elección de 2025 esta se redujo a solo un 14%. Esta diferencia, producto de los nuevos votantes, equivale a 6,5 a 8,5 millones de nuevos sufragios.

Al realizar este ejercicio mediante Inferencia Ecológica, se puede hacer el ejercicio de restar los votos captados por los candidatos que provienen de los nuevos votantes, y así evaluar qué habría pasado si la elección hubiese sido con voto voluntario. Al hacer esto sobre la segunda vuelta de la elección de 2025, el resultado contrafactual depende de qué se considere como el conjunto de nuevos votantes. Si se considera a los nuevos votantes como aquellos que se abstuvieron en la primera vuelta de 2021, cuando el voto era voluntario, José Antonio Kast se habría impuesto sobre Jeannette Jara con un 53,09% de las preferencias, es decir, una brecha más estrecha a la observada (58,17%). En cambio, si los nuevos votantes se definen en base a las abstenciones de la segunda vuelta de 2021, se obtendría que Jara se habría impuesto con un 52,46% de los votos.

Respecto a la primera vuelta de 2025, ¿habrían sido Jara y Kast los candidatos con las dos primeras mayorías en la primera vuelta al restarles los votos de los nuevos votantes? ¿Y cuál habría sido el desempeño del resto de las candidaturas? Los análisis contrafactuales muestran que, tanto si se define a los nuevos votantes como quienes se abstuvieron en la primera o en la segunda vuelta de 2021, Jara y Kast habrían ocupado igualmente las dos primeras posiciones, y en el mismo orden observado en la elección efectiva. No obstante, en ambos escenarios contrafactuales, Evelyn Matthei habría alcanzado el tercer lugar, en lugar del quinto que obtuvo en el contexto de voto obligatorio. Este resultado se explica por el patrón de captación de nuevos votantes, que se concentra mayoritariamente en Franco Parisi, seguido de Kast, Johannes Kaiser, y Jara.

En contraste, Matthei presenta una baja captación de nuevos votantes, lo que explica el cambio en el orden relativo de los resultados de las candidaturas bajo un régimen de votación voluntaria. Aun cuando el resultado no habría cambiado en términos de las dos primeras mayorías, el desempeño de quienes no pasan a segunda vuelta no es inocuo, pues influye en el poder de negociación de los pactos y coaliciones que posteriormente respaldaron a la opción vencedora.

Más detalles se pueden ver en este reporte, incluido además un análisis sobre las transferencias de votos de primera a segunda vuelta de 2025.