← volver

Entrevista a Javier Cembrano: “El ingeniero industrial tiene un ADN bien especial”

Tras su incorporación como académico del Departamento de Ingeniería Industrial, Javier Cembrano vuelve a las aulas donde se formó para asumir una nueva etapa de su trayectoria. En esta entrevista, el profesor aborda el momento en que descubrió su interés por la investigación, su mirada sobre el aporte de la Ingeniería Industrial a problemas complejos, aquello que espera transmitir a las nuevas generaciones de estudiantes y el vínculo que mantiene con el Departamento que lo formó.

“Me empecé a ver haciendo una carrera académica ya de lleno cuando me adentré en proyectos más aplicados”

¿Cuándo comenzaste a imaginar que querías dedicarte a la investigación y a la academia?

Me comencé a ver haciendo esto como en cuarto año, cuando me empecé a involucrar en proyectos más aplicados, pero en realidad desde que ingresé al departamento me encantaron los cursos de optimización, de teoría de juegos y después me fui especializando más en esos temas.

Me empecé a ver haciendo una carrera académica ya de lleno cuando me adentré en proyectos más aplicados en estos temas, como el proyecto del sistema de admisión escolar o aportando al proyecto del sistema de transplantes de riñón, porque ahí me di cuenta un poco del potencial que tenía esto en términos de preguntas matemáticamente súper interesantes, pero que también tenían un impacto social importante.

Entonces esa combinación fue lo que me motivó en realidad a seguir una carrera académica.

Una mirada que conecta distintas disciplinas

¿Qué es lo que te atrajo de trabajar con optimización, teoría de juegos y algoritmos?

Lo que de alguna manera me fascinó de esta área es un poco esta combinación de modelos económicos que buscan modelar el comportamiento de agentes estratégicos y establecer propiedades que nos gustaría garantizar en ciertos contextos de agregación de preferencias o de interacción de agentes estratégicos con herramientas de matemáticas, de optimización, de computación que nos permiten diseñar algoritmos con garantías demostrables en este sentido.

Esa combinación creo que me atrajo profundamente durante mi estudio y es lo que me ha ido atrayendo para seguir desarrollándola durante el tiempo que vino después.

Has trabajado en problemas que conectan matemáticas, economía e ingeniería. ¿Qué te interesa de esa combinación?

Creo que la colaboración interdisciplinaria es fundamental para hacer frente a los desafíos de la política pública y en ese sentido los ingenieros por supuesto que tenemos mucho que aportar.

Hoy en día muchas políticas públicas cada vez más se basan o requieren de sistemas complejos. Algunos ejemplos son los sistemas de misión escolar, los sistemas de intercambio de órganos, pero hay muchísimos otros, pasando por los sistemas de elecciones, las licitaciones de bienes y servicios públicos, la asignación de recursos escasos en salud como vacunas, camas críticas, la asignación de presupuestos participativos que es algo que se está haciendo en otros países.

Todos estos mecanismos requieren pensarse desde distintas disciplinas, incluyendo la matemática, la optimización y la economía.

Y en ese sentido, desde nuestra disciplina que aprendemos estos conceptos podemos aportar desde la definición de propiedades que nos gustaría que estos sistemas satisfagan y el desarrollo de algoritmos que puedan satisfacer estas propiedades.

Ingeniería Industrial y los problemas reales

¿Qué te parece especialmente atractivo de llevar estas herramientas a problemas concretos de la sociedad?

Una línea que efectivamente he trabajado harto es la de asignación de escaños parlamentarios, que me parece fascinante porque es uno de tantos problemas que son aparentemente súper simples y no nos cuestionamos mucho en el día a día cómo funcionan, pero que detrás de esa aparente simplicidad esconden esta complejidad de tener propiedades que, por ejemplo, no podemos satisfacer al mismo tiempo.

Entonces, esos desafíos los encuentro súper atractivos porque desde la ingeniería, desde la economía y las matemáticas podemos estudiar la compatibilidad entre estas propiedades, qué propiedades se pueden satisfacer al mismo tiempo, cuáles no.

“La docencia y la supervisión de estudiantes son la oportunidad de transmitirles esa pasión”

¿Qué te gustaría transmitir a las y los estudiantes desde tu rol como académico?

La verdad creo que estoy recién comenzando en ese sentido, sí intenté desarrollarme en ese sentido durante mi estudio acá y en el extranjero, pero creo que todavía me falta mucho por aprender obviamente.

Sí, me apasiona mucho lo que hago en términos de investigación y aplicación de las herramientas que te comentaba y creo que la docencia y la supervisión de estudiantes son la oportunidad de transmitirles esa pasión a otras personas.

Lo que más busco con esas actividades es justamente tratar de transmitirles la potencialidad de aplicar esas herramientas en los problemas que a ellos más les interesan, donde ellos crean que esas herramientas pueden ser útiles porque creo que finalmente el ver que las herramientas resultan útiles para una aplicación que a mí me motiva y me apasiona es lo que más me permite aprenderlas de buena manera y que disfrute aprendiéndolas.

También espero o busco justamente relacionado a eso transmitir esa importancia de combinar distintas disciplinas para la resolución de problemas complejos. Creo que disciplinas como las que te comentaba de economía, matemática, optimización, computación conversan muy bien y es necesario que conversen para enfrentar desafíos de las organizaciones públicas y privadas.

No se pueden entender por separado y en ese sentido de nuevo el departamento ofrece justamente esa perspectiva y creo que es algo que tenemos siempre que intentar transmitir a los y las estudiantes.

“El ingeniero industrial tiene un ADN bien especial”

Tú estudiaste Ingeniería Civil Industrial en el DII y ahora vuelves como académico. ¿Qué crees que tiene de especial esta formación?

Creo que me ayudó a entender y valorar harto el departamento, en el sentido de ser un departamento de excelencia, muy diverso y con mucha capacidad de incidir en distintas áreas de la sociedad.

Y en ese sentido creo que, como decía, es un departamento bien especial. El ingeniero de ingeniería industrial tiene como un ADN bien especial, en el sentido de que tiene una capacidad de asumir responsabilidades en contextos muy distintos.

Porque combina una expertiz en ciencias exactas con habilidades de liderazgo, de trabajo en equipo, de desarrollo de proyectos complejos, y con la capacidad de aplicar toda esa expertiz y esa habilidad en problemas reales.

Y esa es una combinación súper especial y que nos permite asumir responsabilidades en áreas muy distintas de la sociedad.

Eso me parece que viene de ahí, de esa formación súper fuerte en lo que respecta a ciencia exacta, análisis de datos, todas las cosas que tenemos acá, pero también habilidades también llamadas blandas de liderazgo, trabajo en equipo, y la exposición a aplicar todas esas cosas.

Al final es una combinación súper especial y que nos permite después desarrollarnos en áreas muy distintas.

Con su incorporación al Departamento, Javier Cembrano inicia una nueva etapa en su vínculo con la comunidad de Ingeniería Industrial. Después de formarse en sus aulas y desarrollar su trayectoria académica en el extranjero, vuelve ahora como profesor para continuar investigando, enseñar y compartir con nuevas generaciones una mirada de la Ingeniería Industrial que combina herramientas rigurosas, distintas disciplinas y problemas que impactan directamente en la sociedad.