El pasado 10 de junio, Carlos Vignolo Friz, académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, condujo el sexto y último encuentro del primer ciclo del Círculo Chileno de Capital Social (C3S), bajo el título “Biología del Conocer, Conversar y Amar: Un camino para Construir Capital Social”. La jornada, realizada en modalidad online, contó con una convocatoria ampliada que incluyó a distintas grupos y comunidades del DII.
A diferencia de los encuentros anteriores que combinaron charlas con preguntas o ejercicios demostrativos, esta sexta versión marcó un punto de inflexión en el formato. “Este 6° Encuentro fue taller taller, interactivo desde el primer minuto”, señaló Vignolo, destacando que la participación activa de los asistentes fue el eje de toda la jornada.
Conocer, conversar y amar: más que habilidades blandas
Uno de los ejes centrales del taller fue cuestionar la forma en que las organizaciones entienden y suelen subestimar las capacidades relacionales de sus equipos. Para Vignolo, llamarlas “habilidades blandas” es ya un anacronismo: “Los estudios más avanzados sobre las demandas de profesionales por parte de las empresas apuntan claramente en esa dirección, desde hace ya 30 años”, afirmó.
La evidencia acumulada en las últimas décadas respalda esa lectura. Investigaciones sobre los perfiles más valorados por grandes corporaciones globales muestran de forma consistente que las competencias relacionales: autoconciencia, integridad, trabajo en equipo y comunicación encabezan las listas de lo que las empresas realmente buscan en sus profesionales, por encima del dominio técnico o financiero. Tan extendido está este reconocimiento que, en los sistemas de acreditación de ingenieros en Estados Unidos, estas capacidades ya no se clasifican como habilidades blandas sino directamente como habilidades profesionales.
En el mismo sentido, publicaciones especializadas en gestión llevan más de dos décadas señalando que el autoconocimiento es la base del liderazgo efectivo, un punto de partida sin el cual ninguna herramienta de gestión logra su potencial.
El rol del DII y el valor de la comunidad Alumni
El encuentro contó con la colaboración del Programa de Innovación y Sociotecnología del DII y de la International Social Capital Association, lo que le imprimió un carácter académico e institucional que distinguió esta edición de las anteriores. Para Vignolo, la participación de egresados del departamento no es un detalle menor: “Estamos viviendo una era de cambios radicales, en los más diversos ámbitos en que se desenvuelven nuestras/os graduadas/os de pre y postgrado, que hacen fundamental una actualización continua de conocimientos y competencias. Y el DII tiene una misión ineludible que cumplir en esto. Por eso la vinculación, en un sentido amplio, y la educación continua en particular, deben fortalecerse y renovarse en forma permanente.”
El cierre del primer ciclo del C3S deja abierta la conversación sobre qué viene a continuación, con una comunidad que ha demostrado interés sostenido en reflexionar sobre cómo se construyen organizaciones más humanas, más colaborativas y más capaces de enfrentar la incertidumbre.