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Andrés Weintraub y la innovación en Chile: “Hay una buena derivada, pero falta el quiebre”

El 20 de abril, cerca de 60 personas
-principalmente miembros del Instituto de Ingenieros de Chile- asistieron a la charla que el académico del Departamento de Ingeniería Industrial, Director del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería y Premio Nacional de Ciencias Aplicadas 2000, dictó en el Club de la Unión en el marco de los seminarios mensuales que esta institución organiza.

La charla titulada “Puede ser Chile líder en innovación: una perspectiva desde la ingeniería” fue punto de inicio de un interesante debate sobre el estado de la innovación en Chile, la cual fue complementada con la ronda de comentarios y preguntas hechas por los asistentes, varios de ellos ex ministros de Estado.

Weintraub, quien es miembro del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC), abordó la problemática desde la pregunta que surgía en los años ´90: “¿Puede haber innovación en Chile?” y su típica respuesta “Para qué, si la tecnología se puede comprar”. Aludiendo al error de esta concepción, relevó la importancia del cambio en conciencia política que se empieza a gestar a
comienzos del nuevo milenio, con el reconocimiento de la necesidad de innovación para desarrollo.

“Chile vivió un escenario favorable para el crecimiento en los ´80 y ´90 debido a reformas económicas, reducción de la tasa de inflación, caída del riesgo y mejoras en infraestructura, privatizaciones”, comentó el director del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería. “Pero esto se dio una sola vez; por sí solo no permite mantener una dinámica de crecimiento sostenido”, agregó.

De aquí que para el académico el próximo salto debe ser promover la innovación empresarial diversificada por medio de la ciencia, la tecnología y el capital humano avanzado.

Camino avanzado y desafíos para Chile
Weintraub sostuvo que, si bien existen destacados casos de éxito en cuanto a innovación empresarial en Chile como LAN, Jumbo, Falabella y Crystal Lagoons, estos -dijo- han sido aislados y básicamente fueron costosas apuestas individuales. Por el contrario, citó problemas culturales, legales, en empresas y apoyo a emprendedores que hacen que no exista un ambiente que promueva la innovación a modo de una fuerza que empuje al desarrollo de ésta.

Pese a esto, el académico reconoció que se ha avanzado bastante. Es así como destacó el apoyo a la ciencia básica por medio de los concursos de Fondecyt; la colaboración Universidad-Empresa mediante los concursos Fondef e Innova, además de la creación de consorcios y centros de excelencia (de Iniciativa Científica Milenio, Anillos, Fondap y “Proyectos Basales” de Conicyt).

Pero ¿Cómo impulsar innovación en nuevos productos y procesos en las empresas, donde hay poca investigación y desarrollo (I+D) y menos investigadores? ¿Cómo integrar la investigación que se hace en las universidades a la innovación? Estas, a juicio de Weintraub, son algunas de las preguntas que desafían al desarrollo.

No es necesario ser líder en todo
Weintraub sostuvo que las energías deben canalizarse para intentar ser líderes en las áreas que realmente Chile necesita. Así, “ser líder significa estar en la frontera del conocimiento y moviéndola, ser socios activos de los líderes mundiales”. Pero también se puede ser competente, “comprendiendo la frontera del conocimiento, adaptándose bien y haciendo contribuciones marginales”.

Junto con esto, señaló que existe un nivel insuficiente en el cual se está por debajo de la frontera. En este caso, y volviendo a la pregunta de hace dos décadas ‘para qué innovar si se puede comprar’, el problema -sostuvo- es que sin conocimiento no se puede
comprar bien.

Siguiendo con la idea de una selección de áreas en que podríamos tener ventajas comparativas a nivel internacional, el experto recordó el trabajo de The Boston Consulting en 2007, en el cual se establecieron 11 áreas de desarrollo, las que el gobierno de Michelle Bachelet transformó en cinco clusters. Si bien esta selección no estuvo exenta de críticas y, a pesar de que el académico no manifestó una opinión clara respecto de la idea del clúster, sí consideró que Chile tiene ciertas áreas en las que puede ser líder, debido tanto a las características naturales del país como al desarrollo industrial en éstas: Minería, Forestal, Salmones, Fruta, Vino e Ingeniería asociada a Astronomía.

Las áreas en las que al menos debemos ser competentes, según su visión, son: Logística y TIC’s.

Weintraub finalizó su charla con la pregunta inicial de ella: ¿Puede ser Chile líder en innovación? Su respuesta fue: “Sí, en algunas áreas podemos ser líderes en innovación”. Para ello, dijo, debe haber una mezcla de “picking the winners” y libertad (la idea de la selección o no de áreas prioritarias), además de apoyarse en grupos de excelencia a largo plazo y buscar innovación en
empresas. “Hay una buena derivada, pero falta el quiebre”.

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Fuente: Comunicaciones ISCI